martes, 5 de febrero de 2013

Día treinta y cinco

La flor del hibisco solo dura un dia, solo ese dia tiene para ver la luz del sol, para dejarse mecer por la brisa y solo un dia para permanecer en este mundo en su forma mas hermosa. Solo un dia de existencia.

Debo encontrar pronto la claridad entre la niebla, no soy eterno.

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